Notas Periodísticas

La Unión de Aseguradoras de Riesgos del Trabajo (UART) destacó la  importancia del llamado a concurso realizado por la Suprema Corte de Justicia de Mendoza, para la pronta conformación del Cuerpo Médico Forense en el fuero laboral de esa provincia. 

La entidad remarcó “el impacto positivo que su puesta en funcionamiento tendrá en la economía , aumentando la productividad, contribuyendo a la equidad en el tratamiento de los trabajadores y disminuyendo costos distorsivos, al ayudar a la baja de la litigiosidad por accidentes de trabajo”. Con tal fin, se seleccionarán cinco profesionales médicos con experiencia comprobable de dos años en medicina laboral y matrícula habilitante , en el marco de una convocatoria que tendrá lugar entre el 1 y el 7 de febrero próximo y para la cual se puede obtener más información aquí .

La UART destacó que la pronta puesta en marcha de este Cuerpo, como determinó la Ley 27348/17 Complementaria de la Ley de Riesgos del Trabajo, “constituye un paso importantísimo frente al aumento de la litigiosidad que desde fines de 2019 se ha vuelto a verificar”. 

En tal sentido, remarcó que Mendoza ocupa hoy el tercer lugar en el ranking nacional (después de PBA y CABA), al acumular 9.457 nuevas demandas en 2022, 36,2% más que en el año precedente y representando algo más del 10% del total país. Con anterioridad a la sanción de la citada ley, se iniciaban mensualmente alrededor de 1000 demandas en la provincia. Pero luego de la adhesión a la misma, tanto en Mendoza como en el resto de las 14 provincias más CABA que también lo hicieron, se evidenció una clara disminución de la litigiosidad . Sin embargo, hacia fines de 2019 comenzó a observarse un repunte que fue interrumpido por la pandemia. Y con el regreso al normal funcionamiento de los juzgados, la judicialidad creció de forma sostenida durante 2021 y 2022, alcanzando el pico de 1179 notificaciones en agosto pasado en la provincia cuyana. 

La puesta en marcha de los Cuerpos Médicos Forenses “implica un paso fundamental en el sistema pericial judicial, ya que establece referencias claras y unívocas en la determinación de incapacidades remanentes de una enfermedad laboral o accidente de trabajo y parámetros comunes en todo el país “, señala la UART, y remarca que “constituye la respuesta a la actual distorsión”. En ese sentido, sostiene que ” se cerraría la brecha existente entre las respuestas administrativas y las judiciales ya que ambos se referenciarían en los mismos instrumentos, evitando las actuales divergencias que promueven la litigiosidad”. 

LA INTEGRACIÓN DEL CMF POR PARTE DE PERITOS CONVOCADOS POR CONCURSO DE ANTECEDENTES Y CON HONORARIOS DEFINIDOS POR ACTO MÉDICO Y NO COMO MONTO ATADO A LA SENTENCIA, ACABARÍA CON LA ANARQUÍA PERICIAL QUE ESTIMULA EL CRECIMIENTO DE LA LITIGIOSIDAD?

¿CÓMO TERMINAN 2022 Y QUÉ PERSPECTIVAS TIENEN PARA 2023 EN LA ARGENTINA?

Concluimos un 2022 muy desafiante, manteniendo como siempre bien alta la vara en lo operacional y en las prestaciones. Poner en valor el servicio contribuye no sólo a la satisfacción de los empleadores y trabajadores bajo cobertura, sino que además refuerza su característica de aspiracional para quienes no cuentan con ella.

Precisamente, en este año logramos superar un hito: más de 10 Millones de trabajadores cubiertos. Y naturalmente aspiramos a ir por más en 2023.

Sin embargo, encaramos el próximo año con problemas pendientes de solución. A ellos se suma hacia el final del año, el ingreso al mercado de nuevos operadores en el ramo, que cuentan con la ventaja de no cargar la pesada mochila de las coberturas por COVID y la elevada litigiosidad, que caracteriza al sistema laboral argentino. La desventaja para las compañías que venían operando es clara. Resulta evidente ya desde hoy, y en el futuro próximo que ese desequilibrio no puede más que agravarse

¿CREEN QUE EL PROCESO ELECTORAL AYUDARÁ A RESOLVER O POSTERGARÁ LAS SOLUCIONES A LOS PROBLEMAS PENDIENTES?

En general, los años electorales son años expansivos en términos de gasto y de poca acción para la resolución de temas de arrastre. En nuestro caso, concretamente seguimos batallando por la constitución del Cuerpo Médico Forense (CMF), un instituto previsto en la Ley 27.348/2017 cuya conformación en el ámbito de la Corte Suprema de Justicia de la Nación para CABA y en las 15 jurisdicciones judiciales de las provincias que adhirieron a la reforma de ley resulta aún hoy pendiente. La integración del CMF por parte de peritos convocados por concurso de antecedentes y con honorarios definidos por acto médico y no como monto atado a la sentencia, acabaría con la anarquía pericial que estimula el crecimiento de la litigiosidad. El procedimiento administrativo en las Comisiones Médicas, las pericias conforme al Baremo, tabla que objetiviza el daño derivado de un accidente o enfermedad laboral, dotarían de equidad y previsibilidad al sistema cuya base es aseguradora. Destacamos este último concepto porque la previsibilidad es indispensable para una correcta estimación actuarial. Luego de 5 años sin que se constituyera este cuerpo de expertos, hemos asistido a un empinamiento en el número de causas que ingresan al sistema. La litigiosidad ha vuelto a convertirse en una amenaza a la sustentabilidad del sistema de riesgos del trabajo, precisa y paradojalmente cuando la tasa de siniestralidad fatal ha disminuido 78% con un saldo de 15.400 vidas salvadas, desde que se creó el sistema de riesgos del trabajo.

Otro aspecto, que se encuentra aún pendiente de resolución, es la deuda y demanda de fondos que aún restan de la cobertura de los casos COVID, que han puesto en fuerte tensión en los números de las ART que estaban operando al momento del Dictado de los DNUs para dar cobertura a una enfermedad ajena al mundo laboral.

EN PARTICULAR, ¿CÓMO AFECTARÁ SU NEGOCIO LA ALTA INFLACIÓN QUE SE PREVÉ PARA 2023?

Inflación y devaluación está a tope de agenda como problemas a resolver en 2023. Afectan, naturalmente, a todos los actores económicos. Las inversiones en cartera de las aseguradoras vienen sufriendo este doble impacto, que se ve agravado por la infra tarifación crónica.

Pero lo que resulta, además, doblemente penalizante son algunas decisiones judiciales. Al elevado nivel de tasas de actualización existente en el sistema, se ha sumado recientemente un Acta de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo que fija una exorbitante actualización de la tasa de interés para las causas laborales en CABA. Ella resulta absolutamente incompatible y sin referencia alguna con el rendimiento de cualquier tipo de inversión en cartera de las ART. Si bien la interpretación y la visión es discutida dentro de la justicia misma, sienta un grave precedente que escapa a toda lógica y va en el sentido contrario a la creación de empleo. Afecta fuerte también a los empleadores.

¿QUÉ OPORTUNIDADES VEN PARA SU SECTOR EN UN MUNDO MÁS DESAFIANTE POR LA INFLACIÓN GLOBAL Y RECESIÓN EN ALGUNOS PAÍSES CENTRALES?

Ciertamente, el escenario es complejo para todos los actores económicos a nivel planetario. Argentina, sin embargo, tiene sus particularidades. Nuestra actividad aseguradora crece de la mano de la inversión, de la actividad y del empleo formal. Todo lo que afecte a esas variables también nos afecta. Yendo a lo micro, siempre buscamos mejorar de manera continua nuestro servicio, para lo cual no podemos desatender el equilibrio entre financiamiento y prestaciones. Aquí está nuestro desafío. Estamos expectantes y atentos a las medidas que se tomen en materia económica para contener la inflación, cuidar el salario y estimular la inversión y el empleo.

¿QUÉ EXPECTATIVAS LES GENERA LA PRÓXIMA ELECCIÓN PRESIDENCIAL?

Nuestra actividad tiene ya 26 años de perfeccionamiento que se ha dado durante gobiernos de distinto signo. El ánimo es siempre de colaboración y compromiso para la generación de entornos de trabajo cada vez más seguros y un sistema alineado con las necesidades de empleadores y trabajadores. No es un tema de coloratura o de partidos políticos. Para nosotros es un tema de navegar esta transición hacia un mundo nuevo, moldeado por la innovación, la irrupción de la inteligencia artificial, con formas híbridas de trabajo que se abren a nuevos escenarios, donde la colaboración entre todos será indispensable. Trabajar mancomunadamente, como lo venimos haciendo, empresas-trabajadores-entes gubernamentales de control y fiscalización-aseguradoras, será un imperativo para sortear y superar los desafíos existentes y los que aún no conocemos.

En el sector de las aseguradoras de riesgo del trabajo crece la alarma por una modificación legal que promueve aún más la litigiosidad y la hace más gravosa.

Se trata de un cambio en la aplicación de las tasas de interés que hasta este momento se usaba en los juicios laborales, tanto por accidentes de trabajo como despidos, multas y demás créditos laborales.

Lo que ocurrió es que la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo emitió el acta N° 2764, por medio de la cual dispuso que la tasa de interés en cuestión se aplicaría con capitalización anual desde la fecha de notificación de traslado de la demanda y a las causas sin sentencia firme sobre el punto, salvo que tengan un régimen legal en materia de intereses aplicable. Héctor Alejandro García, abogado especializado en Derecho Laboral Empresario, explicó que, hasta antes de esa modificación, lo que se aplicaba era la tasa activa desde interpuesta la demanda, ¿pero sin capitalización, porque capitalizar intereses es anatocismo y ello está prohibido por el Código Civil y Comercial?

La Unión de Aseguradoras de Riesgo de Trabajo (UART) señaló, mediante un comunicado, que, si bien hay diferentes supuestos de aplicación, en cualquiera de los casos, la misma implica una actualización que multiplica varias veces los valores de las sentencias judiciales, superando en muchas ocasiones, tanto la inflación como la evolución de los salarios. ¿Algo fuera de todo parámetro de razonabilidad?, concluyó.

La UART remarcó que el acta 2764 debió indicar expresamente que se aplica la capitalización de los intereses desde el momento del hecho, siempre que este sea posterior al 1º de agosto de 2015 (fecha de entrada en vigor del nuevo Código Civil y Comercial, ya que antes estaba prohibido) y que la misma es por una única vez después de la notificación de la demanda y no anual (todos los años), cuestión que crea incertidumbre al dejar vacíos abiertos a diferentes interpretaciones, y que contradice ilegítimamente la normativa vigente del artículo 770 inc. b del Código Civil y Comercial de la Nación, que no admite esta periodicidad.

En el 26° aniversario del Sistema de Riesgos del Trabajo, un aumento del empleo privado en los últimos meses, permitió superar esa marca por primera vez.

Los desafíos para el sector

En el 2021 fue el 25º aniversario de un sistema que se consolidó como una necesidad de cobertura y un aspiracional para los trabajadores que aún no cuentan con ella.

Es que, evidentemente, no pasan inadvertidos para la población trabajadora y empleadora los beneficios de una cobertura especializada en prevención y atención de patologías y accidentes laborales activa 24 x 7, inmediata, integral, sin copagos y de por vida.

Pandemia, esta versatilidad se vio claramente en el contexto pandémico, cuando las ART sumaron a sus funciones y responsabilidades habituales el requerimiento de brindar cobertura a una enfermedad nueva y desconocida, no prevista, imposible de mensurar y ajena al sistema de los riesgos laborales.
Así fueron atendidas, hasta el 28 de enero de 2022, 501.785 personas afectadas con esa patología, en paralelo con las enfermedades y los accidentes de origen laboral.
Además, se confeccionaron protocolos sectoriales y se asesoró a empresas en prevención.

De hecho, en el citado período se brindaron más 30 millones de atenciones, asesoramientos y capacitaciones virtuales. Financiamiento y precisamente en esta línea, 2022 presenta enormes desafíos a superar vinculados con una doble mochila:
a) la resolución del financiamiento de la cobertura de casos de covid-19; y b) una litigiosidad que, luego de la reforma de 2017 y la caída de demandas observada en 2018 y 2019, vuelve a mostrar desde 2020 una curva ascendente.
En relación con el primer punto, la cobertura de casos de COVID- 19 adquirió una dimensión que agotó el Fondo Fiduciario para Enfermedades Profesionales (FFEP), del cual estaba previsto que las ART recuperaran los adelantos de los pagos que implicó el servicio. Los fondos destinados a cubrir los costos de la pandemia fueron muy insuficientes dada la dimensión y duración de la cobertura. Los paliativos que se fueron estableciendo para recapitalizar el FFEP implican un largo plazo para su recomposición con un gran impacto económico y financiero para las ART que operan en el mercado.
Se estima, al cierre de diciembre de 2021, que la afectación a pagos por el covid-19 estuvo en el orden del 15 % del total recaudado y puede resultar que ese valor se duplique en los próximos meses dado el contexto de incertidumbre imperante. Por esta razón, el decreto 79/2022, publicado el viernes 18 de febrero, habilitó al FFEP a realizar un contrato de fideicomiso o a tomar un préstamo para hacer frente a la cobertura del covid-19. Se motiva en que el FFEP resultó ampliamente deficitario y, además, quedan importantes compromisos por cubrir, para los cuales se prevé la contratación de un agente fiduciario debido a que el FFEP tendrá un mayor volumen y complejidad en su operatoria y requiere un agente profesional para su manejo.
Naturalmente, la respuesta a las necesidades sanitarias de los trabajadores contagiados se brindó atendiendo la cobertura de las contingencias laborales que habitualmente se da a la población trabajadora en general. Esta compleja situación derivó en que las ART estén afrontando el exceso que demandó la cobertura con fondos propios.
El segundo punto atañe a la litigiosidad que retoma su curva ascendente. Después del Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO), dispuesto en 2020 y que funcionó como una suerte de dique para el ingreso de nuevas demandas, con el Distanciamiento Social, Preventivo y Obligatorio (DISPO) y el retorno a la nueva normalidad las causas delinearon una curva en expansión. Comparado con 2020, en 2021, los juicios crecieron un 78%. Esta problemática está estrechamente vinculada con la asignatura aún pendiente de conformación de los Cuerpos Médicos Forenses, prevista por la ley 27.348/2017, en el ámbito de la Justicia de las provincias adheridas y de la Corte Suprema de Justicia de la Nación en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Los desvíos del baremo y las disparatadas sentencias, luego corregidas muchas veces por el más alto tribunal, ratifican la necesidad de avanzar en su constitución para jerarquizar la labor de los peritos a través del concurso de antecedentes y la carrera profesional dentro de la Justicia con honorarios establecidos por acto médico y no como porcentaje del monto de la sentencia como hoy sucede, alentando así la litigiosidad y el fraude

Mientras estos dos grandes factores, stock judicial y financiamiento del covid-19 no se encuentren despejados, el sistema de riesgos de trabajo se encuentra expuesto a una pesada carga que pone en riesgo su sustentabilidad. Allí están sus mayores desafíos. Por ello, el sector interpreta que la Superintendencia de Seguros de la Nación, a través de la resolución 30/2022, hizo una correcta lectura del escenario en que hoy opera el sistema.
La suspensión por 180 días de las autorizaciones a nuevas entidades que soliciten operar en el ramo riesgos del trabajo por parte del organismo regulador del sector es una medida congruente con la excepcionalidad y el impacto que generó la irrupción del covid-19 en el sistema de riesgos del trabajo. Nuevas empresas, sin ese gran peso a cuestas, obtendrían ventajas competitivas determinantes en perjuicio del sistema en general, distorsionando aun más el frágil equilibrio.

Para finalizar, no puede eludirse la caída en términos reales de la facturación de las ART debido, en parte, al marco económico general del país. En el período abril de 2021 versus abril de 2020, el aumento nominal no llega al 30 % ya que su importe y devengamiento dependen de tres factores: La cantidad de trabajadores registrados en relación de dependencia hoy con cierto grado de recuperación, pero a ritmo lento de la mano de la actividad económica.

Los salarios declarados que, si bien en estos últimos meses evidenciaron un recupero en paritarias, vienen con rezago. La alícuota que fijan las ART sobre la masa salarial, cuya disminución dentro de un mercado marcadamente competitivo es un proceso ya constante (de un 3,46 % promedio sobre la masa salarial en 2015,pasando a un 2,63 % en abril de 2020, a un 2,51 % en abril de 2021 y a un 2,47 % a diciembre de 2021). En suma, el camino parece plagado de importantes cuestiones a debatir y resolver, pero resguardando y conservando lo conseguido. Una vez más, la búsqueda de consensos será determinante para avanzar por otros 25 años más.

(* ) Presidenta de la UART.

TAMBIÉN PREOCUPA LA RENTABILIDAD Y SOLVENCIA DE LAS ASEGURADORAS
Las autoridades de las cámaras empresarias del sector asegurador muestran una seria preocupación por el complejo entorno económico. El impacto llega hasta la rentabilidad y la solvencia de las compañías. El resultado de las inversiones no mejora y no hay margen para profundizar la guerra de tarifas. Se pondera el buen diálogo con la Superintendencia de Seguros y la secretaría de Finanzas. Un 2022 incierto que esperan sobrellevar con mesura y concentrando los esfuerzos en eficientizar el negocio con transformación digital.

El avance de la vacunación debería ir llevándonos paulatinamente a una normalización y, por ende, a una reactivación de la economía. Sin embargo, para las autoridades de las cámaras empresarlas del sector asegurador, aún hay demasiados obstáculos que nos separan de un horizonte despejado.
REGLAS DE JUEGO. Para Gonzalo Santos Mendiola, presidente de AACS, Asociación Argentina de Compañías de Seguros, “la perspectiva no es buena porque el contexto macroeconómlco es malo”. En sus palabras, “hace falta un cambio rotundo de reglas de juego, un plan económico apuntado a la generación de inversiones y, en consecuencia, a la generación de empleo, que vaya hacia la productividad”. En la misma línea se pronuncia Juan Carlos Mosquera, presidente de ADIRA, Aseguradoras del Interior de la República Argentina: “Me estoy imaginando un 2022 complicado desde lo económico, político y social. Es un escenario complejo de mucha fricción. Va a ser difícil atraer inversiones, algo que sería fundamental”.
Alfredo González Moledo, presidente de AACMS, Asociación Argentina de Cooperativas y Mutualidades de Seguros, se suma con una “profunda preocupación” sobre el escenario actual: “La cantidad de empresas que están cerrando y las muchas anulaciones de cartera que hay por falta de pago hacen prever un panorama poco alentador”. Desde ADEAA, Asociación de Aseguradores Argentinos, Eduardo Felizia también considera que “la situación económica es muy difícil, con tendencia a agravarse”. El presidente de esta cámara señala que, “superada en parte la cuestión sanitaria, los daños producidos en la economía se ven con claridad”.
Es cierto: la crisis sanitaria ha generado desequilibrios y desafíos a nivel local y mundial. Pero también es cierto que muchos países ven en la búsqueda de consensos y el trabajo de equipo la llave para superar más rápidamente la devastación que dejó la pandemia. “Hacemos votos para que nuestro país también avance en ese sentido. El equilibro de las variables macroeconómicas es clave”, subraya Mara Bettiol, presidenta de UARTUnión de Aseguradoras de Riesgos del Trabajo.

MESURA. Para María Inés Guzzi, presidenta de AVIRA, Asociación Civil de Aseguradores de Vida y Retiro de la República Argentina, “2022 es pura incertidumbre”. La realidad es que los seguros voluntarios pierden terreno en épocas de crisis, especialmente frente a los seguros obligatorios. Sin embargo, la estimación de la producción de seguros que publica la Superintendencia de Seguros mes a mes, indica que en septiembre de 2021 los seguros de Personas crecieron más que los ramos Patrimoniales: un 3,7% respecto de agosto y 4,4% respecto de septiembre de 2020, a valores constantes (es decir, por encima de la inflación). “Esos mismos informes muestran que Vida Individual en general viene creciendo todos los meses un poquito también, siempre hablando de valores constantes, aunque por ejemplo septiembre tuvo números negativos. Es significativo mostrar crecimiento real, aunque sea con márgenes chicos, especialmente este segundo año de crisis que viene siendo muy duro”, señala Guzzi.
Con la macro tan complicada, la pregunta es qué partido van a jugar las compañías de seguros, el de la mesura o el de quemar las naves. “La situación es tan delicada que todo el mercado debe estar atento a las decisiones que se toman. Estrategias que en otro momento pudieron ser exitosas hoy son inviables, por ejemplo, la competencia agresiva de tarifas. Se requiere de madurez como industria para enfrentar esta situación con calma. La competencia debe existir, pero con una cuota de racionalidad”, indica Mosquera, y repasa: “Si frente a la inflación, los mayores costos, las faltantes de repuestos, de unidades 0 Km, y el aumento de los gastos fijos, nuestra respuesta es bajar las tarifas, estamos yendo a contramano. Es momento para tener calma y ser prolijos, de buscar la eficiencia mejorando proceso e incorporando tecnología”.
Esta mesura se impone en todos los ramos, sobre todo en Automotores porque la gracia de la baja en la siniestralidad que se notó en pandemia ya es historia. La frecuencia en Automotores está casi en el mismo nivel que antes de la pandemia: en Daños, por el natural movimiento que trajo la reapertura de las actividades; en RC, por la fuerza con que vienen los nuevos litigios en manos de estudios de abogados. “También hay mayor intensidad siniestral como consecuencia del claimsinflation. En daños parciales la falta de repuestos -por la imposibilidad de importarlos-y de precios de referencia, genera una inflación de los siniestros”, explica el titular de AACS y redondea: “Al mismo tiempo, los gastos aumentan siguiendo a la inflación y la venta está complicada.Todo esto nos pega en el resultado técnico”.

El golpe se siente igual de fuerte en el resultado financiero. Hace años el mercado tiene un problema para calzar activos y pasivos: en Riesgos del Trabajo y en Automotores los juicios evolucionan a tasas más altas que el rendimiento que las compañías pueden lograr en el mercado financiero. El headgeo entre activos y pasivos sigue siendo un problema.
PUNTO MUERTO. “Los instrumentos hoy tienen tasas negativas o están en breakeven respecto de la inflación”, señala Santos. Este punto muerto financiero es todos los meses un poquito más profundo. “El año que viene el problema va ser de rentabilidad. El golpe, además, se sentirá sobre la solvencia del mercado que ya hoy tiene su problemática”, cierra el titular de la AACS.
Mosquera entiende que será difícil superar la inflación con los rendimientos de cartera: “En el mejor de los casos estaremos cinco puntos por debajo. Faltan instrumentos de mediano y largo plazo, en dólares… y esto está sobre la mesa de diálogo con Finanzas, organismo con el que tenemos muy buen acercamiento. Están interesados en entender, pero hay mucho camino por recorrer”.
“La rentabilidad financiera que venía sosteniendo al sistema disminuyó. El resultado técnico tampoco lo veo mejorando, teniendo en cuenta la complejidad judicial y sus dictámenes locos. Al mismo tiempo, siguen tratando de imponer impuestos de todo tipo a nuestra industria. El panorama está muy comprometido. Hay pérdida de capital en muchas compañías y, aunque no es extremo como para el cierre de operadores, es preocupante”, aporta González Moledo. Según considera, en materia de impuestos hay un abuso: “Cada sector trata de llevar agua para su molino, pero el agua del pozo del sector asegurador no da abasto para regar a todos”.
Bettiol se suma en la misma línea: “La exacerbada litigiosidad genera una brecha entre la actualización de pasivos judiciales y el rendimiento de las inversiones en cartera de las aseguradoras”.
Santos describe que, en general, las reservas por juicios están infravaluadas. Es muy común el encarecimiento de siniestros conocidos que sobrepasan la reserva originalmente constituida para ellos. Esto genera pérdidas al momento de la liquidación de siniestros y, sobre todo, al momento de cerrar juicios. “En Automotores y en Caución el IBNER (N. de la R.: Incurred But Not Enough Reserved, por sus siglas en inglés, ocurridos y conocidos, pero no suficientemente reservados en español) está infravaluado. En algún momento van a tener que empezar a subir; las compañías van a tener que reservar más para cubrir la insuficiencia de las reservas. Eso, obviamente, va a pegar en los balances; en la siniestralidad en primer lugar y, como consecuencia, en la solvencia”, anticipa.
EXTRAÑO. La pandemia y la cobertura de una patología nueva y extraña al entorno laboral puso una dura prueba a todos los actores del sistema de Riesgos del Trabajo. “Logramos estar a la altura de las circunstancias, pero el COVID-19 no es un tema cerrado aún, en cobertura y también en financiamiento. Es un tema de política aseguradora para el sector y lo será aún en 2022”, señala Bettiol desde la UART.

Por su parte, al cierre de esta edición AVIRA estaba preparando un informe entre las aseguradoras asociadas sobre siniestralidad. “Estamos estimando entre un 15 y un 30 por ciento de incremento de siniestralidad que las compañías pagamos por tema Covid. Sin embargo, no hubo ruido. Las aseguradoras cubrimos este riesgo -en muchos casos no previsto-y lo hicimos bien, de forma tal que no se generó ningún ruido judicial ni discusión alrededor de este tema”, destaca el mérito, Guzzi.
Dicho esto, Bettiol vuelve para ir al hueso de la problemática de Riesgos del Trabajo: urge la constitución de los Cuerpos Médicos Forenses (CMF) por parte de los máximos tribunales judiciales de las provincias que adhirieron a la reforma. “Seguiremos resaltando la centralidad de este aspecto inusitadamente demorado de la ley 27.348, porque es el eslabón que cierra y da certeza al procedimiento establecido”, insiste la referente. Recordemos que los CMF existen para que, si alguna discrepancia por porcentaje de incapacidad remanente no se resuelve por vía administrativa y llega a la vía judicial, la misma sea determinada por peritos elegidos por concurso de antecedentes, que cobren honorarios por acto médico y no acoplado al monto de la sentencia y que utilicen como referencia obligatoria para parametrizar daños el Baremo de Incapacidades que forma parte de la citada ley. “Se desalentaría la instancia judicial porque en ella se obtendría un resultado semejante al dictaminado en comisiones médicas, en tiempo perentorio y sin costos de intermediación para el damnificado”, concluye la titular de UART. Mientras tanto, la masa litigiosa a agosto de 2021 resulta igual a la total de 2020. “La proyección nos lleva a unos 83.500 juicios”, estima Bettiol.

También analiza con preocupación la infratarifación crónica del sistema. “Si bien en alguna medida esto está relacionado con la libre competencia comercial entre las compañías -reconoce-, también resulta imperioso encontrar una eficiente correlación entre los servicios que el sistema brinda y su financiamiento.” En otro orden, por su parte, AVIRA sigue motorizando el proyecto de seguros inclusivos. En este momento el foco del trabajo con la Superintendencia de Seguros es la necesidad de generar un marco normativo especificó. “Si eso no se da, no vamos a tener un mercado, de seguros inclusivos en la Argentina. Porque no se trata de un seguro tradicional chiquito -por eso no les digo microseguros-, sino de un seguro distinto. El aspecto inclusivo no es sólo el monto de las sumas aseguradas sino el tipo de necesidades cubiertas y la accesibilidad de los medios de compra. Es necesario generar marco normativo específico para que esto se pueda desarrollar. Respecto de la cobertura, sería relevante incluir una pata prestacional para darle mayor tangibilidad y frecuencia de uso. Respecto del canal, proponemos una nueva categoría, la de agentes institorios de seguros inclusivos, que serían organizaciones (ONGs y cooperativas, por ejemplo) que ya están en el terreno, que conocen la problemática y que tiene la confianza de esa comunidad”, explica Guzzi y completa que, además, necesariamente los contratos deberían ser más amigables.

BUEN DIÁLOGO. En materia de política aseguradora, hay varios aspectos que están en pleno desarrollo: “La industria se encuentra focalizada en varios temas gravitantes para la marcha de la actividad, entre ellos el desarrollo tecnológico, el mejoramiento de procesos, la profesionalización de sus planteles, el contacto con los PAS, las tarifas, inversiones e impuestos”, enumera Felizia.
Estos y otros aspectos son motorizados desde las cámaras empresarias y trabajados en conjunto con los organismos del Estado. Las autoridades de todas las cámaras coinciden en señalar que la dinámica entre ellas y la SSN está en un muy buen momento. “Hay mucha coordinación con la Superintendencia de Seguros y con la Secretaría de Finanzas. La mayoría de los temas se trabajan en una mesa tripartita, en conjunto”, dice Guzzi y puntualiza: “El diálogo con Finanzas viene muy bien. En materia de inversiones -matcheo para que los pasivos tengan buen respaldo con activos adecuados-, venimos permanentemente comunicados”. Otro tema que trabaja AVIRA con Finanzas es el de los incentivos fiscales para Vida, Vida con Ahorro y Retiro: “En 2021 vence el tercer monto fijo previsto por decreto para la deducción -que quedó en 24 mil pesos-, Llegamos a fin de año sin tener el mecanismo de actualización automática que debe funcionar a partirde2022. Estamos trabajando en resolver eso y, por otro lado, para establecer deducciones para los tomadores de pólizas colectivas”, completa la titular de la cámara.
“Hoy la relación con la Súper es muy buena -se suma Santos-, Hay un trabajo conjunto por hacer en materia de transformación digital y control de fraude, que son temas muy relevantes.” El titular de la AACS subraya que también el diálogo entre las asociaciones es muy bueno: “Hay un frente común fuerte para avanzaren lostemas que están en agenda”.
En palabras de González Moledo, “la administración actual de la Superintendencia está tratando de ayudar al mercado”. Dice: “El organismo de control el último año y medio viene intentando compatibilizar las necesidades del sector con la línea que le marca el Ministerio de Economía. Viene bien. Pudo evitar o diferir temas que no eran oportunos para nuestra industria en este contexto. Esto nos permite ir capeando el temporal a la espera de tiempos mejores”. El titular de la AACMS alienta a “apoyara la SSN”, a “darle la derecha para que siga trabajando como hasta ahora, sin volantazos, dando el tiempo necesario para que los operadores se adapten a cada novedad normativa”.
Mosquera también pondera el entendimiento con la SSN: “Hay un diálogo abierto para llevar propuestas para construir. Hay predisposición, voluntad y también hay límites. Cada uno sabe el rol que cumple. Debemos seguir cerca del regulador para, entre todos, lograr que esta actividad tan linda llegue a jugar en las grandes ligas. Hablo de un salto de calidad del mercado que le permita ser relevante en el futuro, con legislación apropiada y ágil para dar respuestas certeras y rápidas”.
Desde UART, Bettiol recuerda que el desafío de una enfermedad inédita como el COVID-19 exigió a lo largo de 2020 una cantidad enorme de adaptaciones normativas: “El ida y vuelta y el buen diálogo con la SSN y la SRT facilItaron esa operatoria. Necesitamos seguir trabajando mancomunada, profesional e institucionalmente, tal como en los últimos dos años”.
Según la visión de Felizia para hacer posible un real crecimiento y desarrollo del sector, deberán realizarse las necesarias modificaciones en materia fiscal, aplicarse un esquema tarifario suficiente y comprender los tribunales el funcionamiento del mercado de seguros, aplicar la ley y seguir los lineamientos impuestos por la Corte Suprema. “Caso contrario -señala- el sector asegurador no podrá dar el salto de calidad y progreso que todos anhelamos.”

Prioridades en la agenda de las Cámaras Empresarias

AACS. “La prioridad es acompañar al mercado en la transformación digital. Tiene que haber una reconversión de la capacitación que propone la Asociación a las compañías, para que el foco no sea ya técnico sino de gestión. Ayudar a las aseguradoras con, por ejemplo, capacitación en metodologías ágiles. Son competencias y habilidades no técnicas de seguros que habilitan la transformación digital. El objetivo final es generar mayor eficiencia en la industria y mejores experiencias para los clientes.” Gonzalo Santos Men- diola, presidente de AACS, Asociación Argentina de Compañías de Seguros.
ADIRA. “ADIRA tiene su silla en las Mesas Participativas que convoca la Superintendencia y siempre vamos con un aporte, con una mirada que sume, para contribuir al objetivo que se está persiguiendo. Al mismo tiempo, formamos parte de la Federación Internacional de Cooperativas y Mutuales de Seguros (ICMIF) donde el tema de la sustentabilidad está en todas las mesas de trabajo. Sabemos que el seguro puede contribuir fuertemente para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible que propone Naciones Unidas. Aspiro a que pronto se pueda empezar a ver el cambio tangible en las compañías”. Juan Carlos Mosquera, presidente de ADIRA, Aseguradoras del Interior de la República Argentina.

AACMS. “Trabajamos en un proyecto de simplificación de las Condiciones Generales, la letra chica de los contratos, para hacerlas más claras y transparentes. Queremos pólizas accesibles para los asegurados.” Alfredo González Moledo, presidente de AACMS, Asociación Argentina de Cooperativas y Mutualidades de Seguros.
ADEAA. “Nuestra cámara trabaja incansablemente en defensa del seguro privado argentino, de las empresas medianas y pequeñas que la integran, visualizando un mercado profesional, con la participación imprescindiblede los PAS, respetando las reglas técnicas de la industria y las buenas prácticas aseguradoras.” Eduardo Felizia, presidente de ADEAA, Asociación de Aseguradores Argentinos.
AVIRA. “Llevamos el proyecto de seguros inclusivos desarticulado a cada Mesa de Trabajo de la SSAÍ. Hay que preparar un terreno nuevo para que esto crezca. Seguimos avanzando en este sentido. Por otro lado, además de sostener nuestro Concurso de Creatividad, el Seminario Internacional y el Programa Ejecutivo de Seguros de Personas que hacemos con la UCA, empezamos a avanzar en temas de diversidad e inclusión con FEMS, Foro Ejecutivo de Mujeres en Seguros.” María Inés Guzzi, presidenta de AVIRA, Asociación Civil de Aseguradores de Vida y Retiro de la República Argentina.
UART. “UART seguirá trabajando incansablemente en el perfeccionamiento del sistema, pero ello tiene sentido si logramos contener una litigiosidad que se desboca al amparo de una justicia que no respeta lo dispuesto por la ley 27.348. Esto está directamente ligado a la constitución de los Cuerpos Médicos Forenses. Adicionalmente, tenemos planes de sumar nuevos colectivos a nuestro sistema. Son muchos los trabajadores independientes que reclaman una cobertura como la que ofrecemos. Haremos nuestros mejores esfuerzos para concretarlo.” Mara Bettiol, presidenta de UART, Unión de Aseguradoras de Riesgos del Trabajo.